martes, 7 de julio de 2009

LIDERAZGO EN LAORGANIZACION





Al referirnos a liderazgo, englobamos la forma de pensar del líder, quien es aquel que tiene más seguidores o quien influencia la conducta de los demás. Es así que, el liderazgo es entendido como un estilo de conducción que se compromete con el desarrollo de su gente. Tom Peters hace hincapié a la siguiente frase: “Los líderes no crean seguidores, crean líderes”.
La frase anterior resulta muy cierta ya que un verdadero líder primeramente debe liderarse asimismo para poder ejercer su papel sobre un grupo de personas. Es decir, debe también ser capaz de ser emprendedor, saber conducir equipos de trabajo y promover el avance y desarrollo de las organizaciones, haciéndola competente y determinando la efectividad de los que laboran en ella.
El proceso del liderazgo no siempre nos ofrece caminos fáciles por recorrer, ya que siempre encontraremos dificultades que lo lentifiquen. Como personas, debemos asumir el riesgo de tomar nuestras decisiones, construir nuestro propio camino aun descuidando lo que se nos aconseja, siendo conscientes de que los desvíos, los tropiezos y las frustraciones, son partes inevitables de este proceso de aprendizaje y crecimiento.
En la medida en que vamos avanzando en nuestra vida profesional o en el desarrollo de nuestros emprendimientos, estas situaciones se multiplican y pasamos por pruebas donde debemos aceptar el desafío de la toma de decisiones en la incertidumbre, con la única claridad de que la opción que elijamos incidirá en nuestra vida y en la de los seres que nos rodean. Una de las responsabilidades de quienes ejercen el liderazgo es asumir estas decisiones con integridad y en base a sus propios valores y convicciones.
Todo proceso de liderazgo tiene consigo un objetivo, uno de ellos es alcanzar una ventaja competitiva sobre el resto de la industria; a través de ello va a logar que todo el personal de la organización comprenda que estrategias y prioridades posee, del mismo modo ayudara a los demás a concentrarse en el negocio (y esto es, además, reforzado por un sistema de valores compartidos y una cultura adecuada), el cual producirá una valiosa energía que permitirá diferenciarlos de sus competidores.
La comunicación permanente con nuestros clientes es clave para el proceso del liderazgo, ya que a través de ello se podrá monitorear las percepciones que estos tienen sobre nuestros productos y servicios, de este modo sus opiniones se convertirán en herramientas de mucha importancia para nuestra organización; es así que lograremos una excelente capacidad de respuestas a sus demandas.
El líder siempre debe confiar y apoyarse en las fortalezas que posee, de esta manera tomara decisiones acertadas, recibirá sugerencias para seguir desarrollándose, y lo más importante, generara confianza y unión en el equipo. En el aspecto emocional, un líder sabe reconocer con mucha facilidad las actitudes, sentimientos y emociones negativas que afecten el entusiasmo y la motivación del grupo. Cumpliendo estas condiciones, un líder eficaz, encontrara la forma de suprimirlos evitando que den resultados negativos.
Un líder eficaz debe, antes que nada, comprender que el aprendizaje se inicia a través del reconocimiento de los propios errores, resaltando las fortalezas y brindando la confianza suficiente para crecer junto a la empresa. Sin lugar a dudas, la Inteligencia Emocional facilitará el desarrollo de un líder y el trabajo en equipo.
En este contexto, los líderes deben estar dispuestos a orientar a sus seguidores mediante su propia experiencia, mediante propuestas creativas para que los resultados alcanzados sean excelentes, más no insuficientes.
Para ser un buen líder, no debemos esperar que las oportunidades vengan hacia nosotros, sino mas bien, debemos generarlas si es necesario, debe luchar por las cosas que quiere, y sabe que del fruto de su esfuerzo y tesón surgirán logros que, tarde o temprano, se convertirán en realidad. Sabe que en el mundo hay dos tipos de personas: quienes reaccionan a los cambios (algunas veces, luego de cierto tiempo), y quienes los producen o se anticipan a ellos. Los primeros son reactivos, y los segundos proactivos.
El líder, construye el futuro de personas dinámicas que estén de acuerdo a las expectativas que este plantea, de este modo se podrá llegar a lo que se anhela. Por ello, el líder se transforma en un generador de circunstancias, y hace de eso su llave maestra para lograr sus metas.
Está pendiente de los indicadores del cambio, sea porque internamente algo debe ser modificado, o porque la situación externa propicia dicho cambio. Pero no sólo lo sugiere, ni lo bosqueja: se pone a la cabeza para llevarlo adelante con éxito. Realiza todas las tareas que van desde convencer al resto de la necesidad de cambiar, hasta instrumentarlo efectivamente y seguir con detenimiento su evolución.
El liderazgo se basa en las auténticas relaciones, que conllevan la empatía como su ingrediente fundamental. Básicamente hablamos de ponerse en el lugar de los demás, comprenderlos y motivarlos, estas son características esenciales que todo líder debe fomentar y aplicar a diario. El líder, por ello, no impone; convence. No ordena; dialoga. No confronta; busca la cooperación. Para ello, debe escuchar mucho más que hablar. Debe actuar con generosidad para cosechar de los demás en idéntica moneda. Sabe estimular el crecimiento de sus colaboradores, y cuando los ve preparados, delega funciones en ellos sin temor ni falta de confianza en las decisiones que tomen, haciéndoles valerse por sí mismos.
La persona que está capacitada para ser líder, sabe desempeñarse perfectamente en las aéreas que se le asignen, si bien deberá aprender los pormenores de procesos y funciones que hasta ahora no conoce, su capacidad d
e gerenciar le brindará las herramientas esenciales para llevar adelante el nuevo sector. Ante algún suceso difícil, el líder está preparado para ofrecer las herramientas claras de evaluación y control; comparando fallas y analizando las posibles soluciones.
Cabe resaltar que es participe de ideas que hacen crecer a la organización; brindando reconocimiento público a la labor, y alienta a cada integrante a que se supere, otorgándole la posibilidad de capacitarse y asumir mayores responsabilidades. Es sobre esta convicción que concluimos que el proceso de desarrollo del líder se recorre de adentro hacia fuera y que la Maestría Personal es condición necesaria para el desempeño de un liderazgo eficaz.